Portugal no logra remontar una crisis que ha empobrecido a sus ciudadanosLentamente, los indicadores macroeconómicos de Portugal sugieren una mejora de la situación. El índice de precios al consumo desciende, el de producción industrial crece y, en general, la actividad económica parece apuntar hacia arriba en el primer trimestre del 2007. Sin embargo, muy pocos portugueses corroboran con su vida diaria esos aires de optimismo. El desempleo no mejora, y los bolsillos de una enorme parte de la población siguen tan escasos como en los últimos años. La precariedad en el empleo y la bajísima calidad de los sueldos siguen empobreciendo al portugués medio y aumentando la brecha con sus vecinos europeos, singularmente con los gallegos. Triple salarioLa situación de los trabajadores portugueses ha alcanzado un punto en que esos sueldos medios no son mucho mejores que los que se consiguen al acceder a la cobertura por el desempleo (403 euros). Esta deriva ha provocado que ya sean unos 22.000 portugueses los que cruzan la frontera prácticamente a diario para trabajar básicamente en la construcción y, en muchos casos, con precarias o inexistentes condiciones contractuales. El cálculo sale de las organizaciones sindicales de ambos países, que consideran que el volumen de esta emigración laboral se ha duplicado en un par de años. |