Visitar Portugal
Al visitar Portugal, descubra lo mejor del país portugués en sus más bellos monumentos y ciudades y en los paisajes sublimes que existen. A continuación le presentaremos los lugares y sitios de interés más importantes al visitar Portugal, pero si lo que prefiere son rutas más detalladas, visite la sección de rutas de Portugal.
El visitar Portugal puede llegar a ser inolvidable y por ello le informaremos sobre las ciudades de Portugal, monumentos, sitios turísticos, vuelos a Portugal, alquiler de coches, como dormir desde hoteles hasta en albergues, y demás puntos de interés turístico a tener en cuenta al visitar Portugal.
Un pequeño avance de lo que podrá encontrar en la sección de visitar Portugal es el siguiente:

Portugal es un país muy pintoresco. El turista puede visitar Portugal paseando por los barrios medievales de Lisboa, con sus restaurantes y cafés.
Por las callejuelas de la ciudad de Évora, declarada “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO.
Puede visitar las bodegas del Valle del Duero que son cuna del vino de Oporto.
Visitar Linhares da Beira, una de las principales aldeas históricas del centro del país.
Contemplar la ciudad de Tavira desde la torre de su alcázar y sus rutas.
Visitar los museos de ballenas en la isla de Pico
Disfrutar de las incomparables playas de Porto Santo, una isla paradisíaca.
También puede visitar el Algarve, al sur de Portugal que es por excelencia el punto turístico de portugueses y extranjeros.
Visitar el aeropuerto de Faro que se inauguró en la década de los 60 contribuyó inmensamente al aflujo de turistas de las más diferentes nacionalidades, en especial británicos, alemanes y escandinavos.
Lisboa y Oporto atraen también muchos turistas, siendo consideradas ciudades especialmente atractivas por su vida nocturna, su estrecha relación con sus respectivos ríos del Tajo y Duero, y por sus monumentos las hace únicas al visitar Portugal. Oporto es una ciudad que tiene un lugar relevante en el panorama cultural del país y de Europa.
La Fundación de Serralves y la Casa de la Música son de visita obligatoria. El club de fútbol de la ciudad es también uno de los más conocidos de Europa.
Otras atracciones turísticas importantes para visitar en Portugal son las ciudades de Chaves, Tomar, Sintra, Aveiro, Coimbra, Évora, Braga y Guimarães, y el valle del río Duero.
Con un poco de más detalle, a continuación se exponen algunos de estos sitios tan interesantes al visitar Portugal:
Los deportes acuáticos como la natación, el buceo, el windsurf y la pesca mayor son muy populares en la costa del Algarve, mientras que el surf se practica en la costa occidental. Si se avisa con antelación, diversas organizaciones pueden facilitar un fin de semana de canyoning (descenso de cañones de las montañas) e hydrospeed (descenso de ríos sobre una pequeña tabla) cerca de Oporto. La zona más al sur de Portugal está provista de numerosos campos de golf donde se organizan importantes torneos. En las regiones de la Serra da Estrela y de Peneda-Gerês también se puede practicar la bicicleta de montaña, el senderismo y las excursiones en pony.
Lisboa
Lisboa, la capital, se alza a orillas del río Tajo. El bajo horizonte de la ciudad, su ambiente sencillo y su agradable mezcla de estilos arquitectónicos se combinan de tal forma que la convierten en la urbe preferida por muchos visitantes. A pesar del esfuerzo requerido para franquear sus colinas, es bastante sencillo orientarse en la ciudad, ya que la mayoría de las actividades cotidianas se concentran en la parte baja de la misma.

Uno de los atractivos más notables a tener en cuenta al visitar Lisboa es el Mosteiro dos Jerónimos, cuya construcción se inició aproximadamente en 1502 y culminó hacia finales de siglo. Este edificio resistió el gran terremoto de 1755 y, actualmente, sigue siendo el ejemplo más claro de la arquitectura manuelina lisbonesa. Cerca de allí se alza la Torre de Belém, monumento de estilo manuelino situado sobre el río Tajo, probablemente el más fotografiado de Portugal.Lisboa cuenta con numerosos museos de interés para visitar, entre los que destacan el Museu Nacional do Azulejo, que contiene una magnífica exposición de azulejos decorativos; el Museu Nacional de Arte Antiga, que alberga la colección nacional de obras de pintores portugueses; y el inmenso Museu Calouste Gulbenkian, considerado el mejor de Portugal, con exposiciones de pintura, escultura, alfombras, monedas y cerámicas de todo el mundo.
Otros puntos de interés a visitar Lisboa son los barrios de Baixa y Alfama. Aquí se pueden encontrar algunos de los lugares más antiguos y maravillosos de la ciudad: una anarquía de calles empedradas, plazas y callejuelas que alberga mercados y artesanos, edificios pintorescos y castillos.
El alojamiento en Lisboa es muy ámplio y los restaurantes a buen precio, casi todos ellos en el centro de la ciudad. Ofrece al visitante una animada vida nocturna, con bares de copas, discotecas, locales donde bailar al ritmo del jazz y de la música africana o turbarse con un fado. Los partidos de fútbol locales y las corridas de toros son las mayores emociones para disfrutar durante el día.
Visitar Sintra
El pueblo de Sintra lo pueden visitar al noroeste de Lisboa, durante mucho tiempo, fue el lugar de veraneo preferido de la realeza portuguesa y de la nobleza inglesa (a Lord Byron le enloquecía). Aún hoy conserva su atractivo, con su entorno densamente arbolado, sus románticos jardines y su encantadora simplicidad. Unos cuantos palacios y ruinas dominan la población; entre ellos, el Palácio Nacional de Sintra, una interesante mezcla de arquitectura manuelina y gótica, y el Palácio Nacional da Pena. Nada más salir de la ciudad, se encuentran los laberínticos jardines Monserrate Gardens ; un poco más lejos, se halla el Convento dos Capuchos, una diminuta ermita del siglo XVI escondida en el bosque, con celdas excavadas en la roca y forradas de corcho.
Visitar Évora
El pueblo amurallado de Évora es una de las joyas arquitectónicas de Portugal. Sin duda, indispensable de visitar. Situado en un entorno de olivares, viñedos, trigales y flores primaverales, es un lugar con mucho encanto, con callejuelas de sentido único, tan estrechas que los espejos retrovisores de los coches corren un gran peligro.
Su mayor punto de interés a visitar es la Praça do Giraldo, donde se encuentran la catedral Sé, que cuenta con un museo de tesoros eclesiásticos, el Templo Romano, y la Igreja de São Francisco, que alberga una macabra capilla de osarios construida con los huesos y calaveras de miles de personas.
Visitar Lagos
Situado en la costa sur del Algarve, Lagos es uno de los complejos turísticos más populares del país. Casi todos los viajeros se sienten fascinados por sus soberbias playas; entre ellas, Meia Praia, una enorme franja de arena hacia el este, y Praia do Pinhão, situada más al sur, en una zona más aislada. Entre los servicios que facilita a los turistas destaca el alquiler de bicicletas, ciclomotores y caballos, así como las excursiones en barco desde el puerto. Además del sol y la arena, Lagos cuenta con un interesante museo municipal, que presenta exposiciones de tesoros eclesiásticos y artesanía.
Parque Nacional de Peneda Gerês
El parque natural situado en la zona más al norte de Portugal, cerca de la frontera con España, ofrece un espectacular paisaje y una amplia variedad de flora y fauna. Es extremadamente popular entre los excursionistas portugueses ocasionales y los veraneantes, pero todos ellos suelen permanecer en las principales zonas de acampada, dejando el resto del territorio a los viajeros más experimentados. Peneda-Gerês está repleto de pequeños caminos y de lugares donde nadar, practicar equitación y alquilar una piragua.
Visitar el Valle del Duero
Uno de los puntos más interesantes a tener en cuenta al visitar Portugal es el valle del Duero; posee cerca de 200 km de llamativos y vastos panoramas que se extienden desde la ciudad de Oporto hasta la frontera con España. En las zonas más elevadas, los viñedos del famoso caldo luso, el oporto, se despliegan a lo largo de las áridas laderas, interrumpidos únicamente por la fortuita presencia de casas solariegas, de un blanco deslumbrante. Las carreteras que avanzan con dificultad por los márgenes del río Duero pueden estar abarrotadas de excursionistas ocasionales procedentes de Oporto. Se han construido cinco presas y, actualmente, es navegable en toda su longitud, permitiendo así los cruceros en barco, una manera atractiva de empaparse de la atmósfera en el más absoluto de los silencios.
Visitar Monchique
El tranquilo pueblo de montaña de Monchique, que dormita sobre las laderas boscosas de la Serra de Monchique, ofrece una buena alternativa al barullo que puede padecer al visitar la costa de Portugal. Aparte de la belleza y quietud de este emplazamiento, otros de sus atractivos son la Igreja Matriz, que posee un sorprendente pórtico en el que, si uno se acerca bien, puede observar que las piedras están unidas entre sí. Nada más salir de la población se encuentra el balneario de Caldas de Monchique ; también merece la pena visitar, en coche o a pie, el espeso bosque que conduce hasta Foia, el techo del Algarve. Las vistas panorámicas desde la cima son realmente increíbles.
Visitar Sagres
Este diminuto puerto de pesca ocupa la cumbre de unos espectaculares acantilados azotados por el viento en el extremo suroeste de Portugal. Su proximidad con Lagos hace que no esté totalmente desprovisto de veraneantes, a pesar de que el puerto es aún un centro de astilleros y pescadores de langosta. Según cuenta la leyenda, Enrique el Navegante reunió un grupo de expertos para preparar a los exploradores que, posteriormente, fundarían el inmenso imperio de PortugalCerca de allí aparecen unas cautivantes playas y el árido cabo de São Vicente, semejante a un trono y situado en el punto más al suroeste de Europa continental.
Los alojamientos económicos consisten, principalmente, en habitaciones privadas o en campings bien equipados. Sagres está a unos 30 km al oeste de Lagos y un servicio frecuente de autobuses comunica ambas poblaciones. Las comunicaciones directas con Évora y Lisboa con autocar son más irregulares.